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Frente a una oferta de agua prácticamente fijada, desigualmente distribuida y a menudo mal empleada, descubrimos por todas partes, pues, una demanda en gran aumento, casi exponencial. El desequilibrio es masivo y nada nos permite pensar que pueda acabarse pronto. Y ciertamente, no de manera natural. El estrés hídrico, que hoy todavía constituye la excepción, podría convertirse en la regla dentro de unas décadas.
Para uno de cada cuatro habitantes del planeta, es decir para 1,200 millones de seres humanos, el acceso al agua potable todavía es un sueño que dista varios kilómetros y, atrevámonos a decirlo, varias décadas. Y dos de cada cinco, es decir 2,500 millones de seres humanos, no tiene acceso a un saneamiento ni siquiera rudimentario.
La negación de estos dos derechos, que consideramos elementales, reflejados en ese grifo que podemos abrir y en esa cadena de retrete de la que podemos tirar, nos conduce a un primer callejón sin salida. Y es grande. Cuando proclamamos que el agua es vida y permitimos que les falte a tantos de nuestros contemporáneos, nos mentimos a nosotros mismos. Proporcionarles agua es, antes que nada, un imperativo moral. La fraternidad no es asunto de letreros de ayuntamientos o de Declaración Universal: debe traducirse en actos.
Varios Autores
Agua para todos
Fondo de Cultura Económica
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Amigas y amigos; Compatriotas:
Con estas propuestas iremos a la campaña. Vamos a incorporar la visión de los mexicanos, vamos a escuchar a todos los ciudadanos para enriquecer nuestras ideas, para precisar nuestras acciones.
Me propongo intercambiar puntos de vista, profundizar el diálogo, sumar el sentir popular a nuestra oferta política.
Alentado por estos compromisos, convocaré el apoyo de todos los mexicanos.
Tenemos que convocar a lo mejor de nosotros mismos: convocar nuestro más alto compromiso, fidelidad a los principios, perseverancia en los propósitos y lealtad a los fines.
Convoco a los productores rurales de nuestra Patria. Juntos vamos a consolidar la reforma en el campo: más justicia y más amplias libertades para todos los campesinos de México.
Convoco a los obreros, los convoco a seguir siendo fuerza fundamental del progreso de nuestro país. Mi compromiso es, con ellos, de trabajar por más empleos, por elevar salarios.
Los profesionistas, los universitarios y técnicos siempre han tenido un lugar destacado en la transformación de México. Esta campaña la haremos con ellos: incorporaremos su energía y también su creatividad.
A las maestras y a los maestros de México les pido que, con su gran vocación de servicio, aporten su convicción y su esperanza.
A los empresarios todos: a los de la industria, del comercio, de los servicios y los del campo, los invito a sumarse - con su iniciativa, con su dedicación - a esta gran campaña.
A los empleados públicos, que dan rostro humano a nuestro gobierno, les ofrezco mejores oportunidades para seguir sirviendo mejor a la ciudadanía.
Convoco a las mujeres de México; las convoco a participar. Necesitamos de su talento, de su sensibilidad y de su capacidad de organización, para que nuestra campaña sea la del compromiso de progreso para todos.
A los jóvenes... a los jóvenes les pido su entusiasmo, les pido su audacia, les pido su coraje, su determinación. Creo firmemente que un gran motivo de aliento para un Candidato, es la razón convencida de cada joven mexicano.
Somos un pueblo con una gran historia y con un gran destino. Somos una nación surgida de afanes libertarios, de una gran pasión por la independencia y por la soberanía, de coraje de construir nuestros propios caminos.
En este fin de siglo, la inspiración de los mejores hombres de nuestra historia estará viva, porque todos tendremos presentes sus ideales:
A Hidalgo, con su pasión por la Independencia.
A Morelos, y los Sentimientos de la Nación.
A Juárez, con su fe en la soberanía y la ley.
A Madero, y su ideal democrático.
Y a Zapata, con su convocatoria a la justicia social.
Vamos, amigas y amigos, vamos a esta campaña con las propuestas de la Revolución Mexicana para nuestro tiempo.
Con nuestra fuerza, con nuestra organización, con orgullo, con dignidad, vamos a ir más lejos.
Luis Donaldo Colosio.
Discurso pronunciado al rendir protesta como candidato presidencial.
8 de Diciembre de 1993.
Vigencia y pensamiento de Luis Donaldo Colosio
Fundación Carlos A. Madrazo / PRI
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